miércoles, 5 de junio de 2013
domingo, 2 de junio de 2013
Vuelve el plano tradicional del Metro
Leo en
la prensa que vuelve el plano tradicional del Metro. Los técnicos consideran
que el modelo “antiguo” es más claro para el viajero. ¡Aleluia!
Eso los
usuarios del Metro lo habíamos visto desde el primer día, desde aquel día de
2007, cuando la Comunidad de Madrid, Metro de Madrid, cambió el diseño radicalmente,
inspirándose en el de Londres, un diseño de líneas rectas, donde no había proporcionalidad
en las distancias, donde no se colocaban bien las estaciones en los barrios.
Este nuevo “antiguo” plano es más sencillo, funcional y práctico evidentemente.
Eso me
lleva a una reflexión: los ciudadanos solemos pensar que los que toman
decisiones por nosotros (y de paso se gastan nuestro dinero), son gente
competente y conocedora de los temas a los que se dedican. Ejemplos como este
nos demuestran lo contrario. ¿A qué incompetente pudo ocurrírsele tirar el
dinero público en semejante tontería, sin estudiar seriamente el problema?
Probablemente el que tomó la decisión quiso ofrecer trabajo bien remunerado a
un amiguete o tal vez la razón de tal decisión fue sencillamente que nunca viaja
el Metro.
Eso nos
pasa por tener el sistema “democrático” que tenemos, donde delegamos en unos “trepas”
sin la formación adecuada que sólo piensan en hacer carrera política en
Partidos que han terminado siendo aparatos cerrados, sin conocimiento real de
los ciudadanos y sus necesidades, sin consultar nunca a los que saben antes de
tomar sus decisiones (véase la ley Wert que tiene a todos los que tendrán que
aplicarla en contra y que en ningún momento han sido consultados).
Pero
nosotros somos los responsables últimos porque les seguimos votando elección tras
elección, en vez de mandarlos a su casa de una puñetera vez.
sábado, 20 de abril de 2013
Carta abierta y cantada al señor Rouco
El señor Rouco se empeña en que tiene que ser delito lo que él considera pecado.
jueves, 7 de marzo de 2013
Después del acto del 4 de marzo
Después del acto
del lunes 4 de marzo en nuestra Casa del Pueblo
No solo somos unos cuantos compañeros iluminados los que
pensamos y decimos lo que Roberto expresó tan bien el pasado lunes, recogiendo y
ampliando la intervención de Antonio. Además de muchos historiadores y
economistas lúcidos, el otro día no expresaron otra cosa en Madrid el alemán
Oskar Lafontaine de Die Linke y un representante de Syriza. Igual hace
Mélenchon en Francia y Julio Anguita aquí, entre otros. Y Susan George y Juan
Hernández Vigueras, y Josep Fontana, y Vicenç Navarro... Muchas voces de
pensadores y analistas se alzan para decir a los europeos: "Cuidado
que eso es mas que una crisis, que es una guerra entre el capitalismo y el mundo del trabajo, entre el casino
financiero y la ciudadanía. Cuidado que peligra la democracia”. Es una lucha de
clases, la expresión tal vez haya envejecido pero no ha caducado. Nos quieren
esclavizar y despojarnos de lo que duramente hemos conquistado durante decenios
y siglos. Los Europeos somos un mal ejemplo en este mundo y nos quieren quitar
de en medio. Los números que indicó la propia Merkel, y Cameron después de
ella, son elocuentos y tenemos que repetirlos: Europa representa7% de la población mundial, 25% de su PIB y 50% de los gastos sociales. Eso es lo que
les duele y quieren destruir. Los recortes para reducir el deficit no tienen
como finalidad controlar el déficit, sino destruir nuestro estado de bienestar,
destruir lo público, privatizarlo todo, incluído el Estado y la democracia.
Este es el debate que hay que llevar por todos los lugares, y como dice un
economista francés: tenemos que ser cada uno de nosotros un "virus"
que propaga el mensaje.
No creo que hubiera mala fe el lunes durante el acto, ni
intenciones ocultas, solo que unos venían a hablar de su libro y otros pensamos
que hay cosas mas importantes y urgentes que ir a pescar votos y predicar un
reformismo imposible y una alternancia dentro de un sistema que nos está
destruyendo, practicando una oposición demasiado convencional y previsible. ¡De
verdad piensan que el PSOE puede levantar cabeza así, por las buenas,
predicando lo mismo de siempre! Es hora de debate en profundidad, de análisis y
de acción. Es hora de una oposición frontal al capitalismo. Lo repito,
estamos en guerra aunque no
nos damos cuenta porque no se ven (por ahora) tanques en las calles de Madrid.
Pero tiempo al tiempo porque ya empezamos a ver mas represión policial, mas
controles de identidad, leyes mas restrictivas con las libertades, presiones
del poder a través de sus medios afines para que no vayamos a las
manifestaciones, para que no hagamos huelga. Estamos en guerra, y una guerra se
pierde o se gana. Difícil será ganar porque, como dice Fontana, ellos están muy
preparados y tienen muchas armas para impedir que ganemos. Pero no nos queda
otra que creer que "sí se
puede"y luchar. Tenemos
que alzar el puño, símbolo de nuestra unión, y levantarnos masivamente como los
franceses en tiempos de Robespierre cuando gritaban "La patria está en
peligro". Para eso habrá que concienciar a muchos mas y hablarles del
futuro de nuestros hijos y nietos, del planeta, de otra forma de producir y
consumir, de otra forma de alimentarnos, de otra forma de relacionarnos, de
otra forma de vivir.
Por eso, en vez de rechazar, con cara de ofendidos, la idea de Roberto de que tal
vez no sea momento de pensar en gobernar, nuestros dirigentes deberían
darle vueltas a esa idea, y reflexionar en que vivimos tiempos que podríamos
calificar de revolucionarios en los que el dilema es: o ellos o nosotros, o un
mundo habitable y convivial o un infierno en esclavitud. El PSOE tiene
que volver a ser anticapitalista con todas sus consecuencias. Nuestro partido
se ha hecho militante a militante y puede deshacerse de la misma manera.
Nuestro partido es una herramienta al servicio del pueblo, lo decía Pablo
Iglesias. Si la herramienta no le sirve, el pueblo la tirará.
Antoine.
miércoles, 27 de febrero de 2013
¿A quién servimos los socialistas?
¿A quién servimos los socialistas?
(aprovecho que esta forma verbal me permite expresar
a la vez un pretérito y un presente)
Como
siempre desde hace un tiempo, en los debates semanales de nuestra agrupación, termina
por expresarse el malestar de los militantes por el abandono de la ideología socialista
en el PSOE, por una estrategia de oposición que ni entendemos ni compartimos,
por los errores cometidos mientras gobernábamos, por lo que debimos haber hecho
y no hicimos, por lo que nos duele que nos insulten en las manifestaciones si
nos atrevemos a salir arbolando nuestros símbolos…
Ciertos
compañeros intentan encontrar consuelo recordando algunas cosas buenas que se
han hecho en los mas de 20 años que hemos gobernado: esencialmente avances en
los derechos civiles. También se preguntan y no entienden por qué no hemos
consolidado la escuela pública en vez de fortalecer la escuela concertada, por
qué hemos privatizado empresas públicas rentables, por qué hemos creado las
ETTs y favorecido el empleo precario, por qué no hemos financiado como se debía
la gran ley de dependencia, por qué hemos dejado a medias la memoria histórica,
por qué se quedó en el cajón la ley de libertad religiosa, por qué no hemos
pinchado la burbuja inmobiliaria a tiempo, por qué no nos preocupamos en los
tres últimos años del gobierno de Zapatero del drama de los desahucios, por qué
hemos reformado la Constitución con el PP en 24 horas y sin consultar a los
ciudadanos, por qué era tan importante en el último consejo de ministros
indultar a un banquero….
Yo digo
que si queremos contestar a esos por qués, tenemos que quitarnos la venda de
los ojos y mirar sin orejeras sentimentales lo que ha sido en realidad la
acción de gobierno de nuestro partido de “izquierdas” estos últimos 30 años.
Nos dolerá lo que veremos, pero no podemos esconder la cabeza ni mirar para
otro lado si queremos recuperar nuestras
esencias, volver a ser el partido de izquierdas que aspira a cambiar la orientación de la sociedad y ser el
defensor de los mas desfavorecidos.
Yo lo
veo así:
-
Sí,
hemos avanzado en derechos civiles, sí, excepto en uno: los derechos de los
trabajadores frente a los empresarios. ¡Que casualidad! Cada reforma laboral
nuestra ha sido un paso atrás. El trabajo perdía derechos y el capital siempre conseguía
mas.
-
¿Y
eso por qué? Porque decidimos que lo importante eran las elecciones y aceptamos
jugar en el campo del liberalismo. Quisimos ser la alternancia ( que no la
alternativa) en el poder y en los sillones, dentro de un sistema donde mandan
los poderes fácticos – bancos, multinacionales, patronato, mercados, Iglesia –
con lo cual hemos tenido que gobernar para sus intereses, puesto que ellos son
los que financian campañas, y en consecuencia son, no seamos ingenuos, los que inducen
el resultado de las elecciones, y los que después nos condonan nuestras deudas
bancarias si nos portamos bien. Habrá que pagarles el favor, es de bien nacidos
ser agradecidos. Ellos mandan y nos corrompen cuando les parece necesario.
-
Votamos,
eso sí, y una vez sale cara, otra vez sale cruz, pero nunca la moneda cae de
canto. Nos hemos acomodado en este sistema bipartidista en el que nos
repartimos el poder con el adversario, ahora te toca a ti, ahora me toca a mí, pero
siempre para hacer la política de los que nos mandan a ambos, la que beneficia
siempre a los mismos. Nos permiten hacer
alguna reforma social, no sea que el electorado termine por darse cuenta de que
hacemos la misma política, pero siempre y cuando no afecte a los intereses superiores
de estos poderes fácticos. Con las cosas de comer no se juega.
-
Recordemos
un poco: ¿Cuándo hemos hecho una reforma que perjudique a la banca, a las
multinacionales, a los empresarios, al poder de la Iglesia?
-
Mirad
ahora los hechos y las preguntas del principio a través de este prisma, a la
luz de esta descripción que hago aquí de nuestra actuación en el gobierno. A
ver que me decís. ¡A que todo se explica! ¡A que la explicación es bastante
coherente! ¡A que hemos renunciado a ser un motor de transformación de la
sociedad!
-
Cuando
nos extrañamos de la estrategia de oposición de nuestro equipo dirigente, y no
la entendemos, y la criticamos, tenemos derecho a preguntarnos: ¿para quién
trabajamos? ¿A quién servimos los
socialistas?
Luego recordemos lo
de “PPSOE”, lo de “no nos representan”, lo de “lo llaman democracia y no lo
es”.
Luego miremos a la
cara a esos jóvenes sin perspectivas que tachamos de “antisistemas”.
Luego preguntémonos
si el pueblo puede confiar en nosotros para orientar a Europa en otra dirección
y que Europa no sea la Europa de los mercaderes, si puede confiar en nosotros para
encarrilar al mundo hacia un desarrollo duradero y respetuoso con el planeta.
Luego preguntémonos
si unas Conferencias Políticas pilotadas por “expertos” nos van a permitir
renovar en profundida nuestro partido o si van a ser solo una manita de barniz como
en el 38 congreso.
Luego unámos fuerzas con
otros y luchemos juntos para salvar a esta democracia que nos están robando. Y
nosotros en especial para recuperar esta herramienta de transformación social
que es nuestro Partido, el Partido de Pablo Iglesias.
¿Nos parece aún
posible?
¿Y si no?
Antoine Candelas –
Agrupación Socialista de Moratalaz.
miércoles, 31 de octubre de 2012
La
gota que colma el vaso
La gota que colma el vaso: 1
€ por receta. Y privatizar. Y más privatizar. Y recortar. Y más recortar. Y
siempre agrediendo a los más débiles, a los más pobres, a los más enfermos. Y
haciendo favores a los poderosos: la banca, los que estafan a hacienda, los familiares,
los amiguetes, Adelson…
En unos meses están
destruyendo lo que se tardó 30 años en edificar: unos servicios públicos para todos,
para educar al pueblo, para mejorar su salud, para hacer más llevadera su
vejez. Son como Atila: por donde pasan no vuelve a crecer la hierba, en este
caso lo público. La crisis es una excusa, un pretexto. Es ideología pura y
dura.
Esto ya es más que una
provocación, es una declaración de guerra. El ultra liberalismo nos ha
declarado la guerra. Debemos pararlos. Debemos echarlos. Y lo que pueden hacer
nuestros representantes desde los parlamentos es muy poco. Poco pueden contra
esa mayoría absoluta que unos votantes irresponsables ha otorgado a esta
derecha extrema. Y tampoco podemos esperar a votar dentro de tres o cuatro
años, porque el destrozo sería ya irreversible.
Solo nos queda rebelarnos, parar
el país, ocupar las calles. Hay que parar esta agresión, hay que echarlos. Estamos
en situación de legítima defensa.
lunes, 17 de septiembre de 2012
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